13.03.2026

Conflicto entre EE.UU. e Irán tensiona el petróleo y pone en alerta los costos del sistema eléctrico chileno

Redimensionada

Energía

El alza en el valor del combustible podría trasladarse a los costos de operación del sistema eléctrico, presionar el costo marginal de la energía y abrir un nuevo desafío de competitividad frente a otros países de la región.

Santiago, 13 de marzo de 2026: La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán volvió a tensionar los mercados energéticos internacionales, impulsando al alza los precios del petróleo y elevando la incertidumbre sobre el suministro global. El crudo Brent —referencia para gran parte del comercio internacional— se ha acercado nuevamente a niveles cercanos a los US$100 por barril, según datos de la Agencia Internacional de Energía (IEA), reflejando el riesgo geopolítico asociado a posibles interrupciones en rutas clave de transporte energético.

En economías altamente dependientes de combustibles importados, como Chile, el impacto de este escenario puede extenderse más allá del precio de los combustibles para transporte, alcanzando también al sistema eléctrico.

En el caso chileno, esto podría presionar los costos de operación del sistema eléctrico, especialmente en momentos en que centrales térmicas fijan el precio de la energía.

“Chile es un importador neto de combustibles fósiles. Tanto el carbón como el gas natural licuado y el diésel utilizado en el país son casi en su totalidad importados, lo que implica una alta exposición a variaciones en los precios internacionales”, explica Iván Rudnick, director de Systep.

Así mismo, agrega que, si el conflicto se prolonga y mantiene altos los precios del petróleo, podría observarse un efecto directo en el sistema eléctrico.

“Un aumento sostenido en el precio del petróleo también podría tener efectos en los costos marginales del sistema eléctrico, dado que, en determinadas condiciones, el precio spot puede ser definido por el costo variable de centrales a diésel”, detalla.

Chile enfrenta mayor exposición 

El impacto del shock energético no es homogéneo en América Latina. Mientras Chile importa prácticamente todo el petróleo que consume, otras economías regionales cuentan con producción propia que les permite amortizar parte de estas alzas.

“Con excepción de una producción acotada en la Región de Magallanes, Chile importa prácticamente la totalidad del petróleo que consume, lo que lo hace estructuralmente más dependiente de los precios internacionales que otros países de la región”, afirma Rudnick.

Países como Colombia, Brasil o Argentina poseen producción de petróleo o gas natural, lo que puede reducir el impacto inmediato de los shocks externos sobre sus costos energéticos. Pero en Chile, el efecto de las alzas internacionales suele trasladarse con mayor rapidez a los costos de importación de combustibles y, potencialmente, al costo de la electricidad.

La alternativa renovables como amortiguador del shock

Ante esta situación, existen alternativas para las empresas y para el sistema eléctrico. Según cifras del Ministerio de Energía, más del 60% de la generación eléctrica del país proviene hoy de fuentes renovables, especialmente solar, eólica e hidroeléctrica.

“La creciente penetración de energías renovables, particularmente solar y eólica, ha reducido la participación de la generación térmica en la matriz eléctrica chilena”, explica Rudnick, pero aún no son suficientes para reducir efectivamente el shock de precios actual. El sistema todavía depende de combustibles fósiles durante ciertas horas del día, especialmente en la noche, cuando disminuye la generación solar y algunas centrales térmicas pueden definir el precio del mercado spot.

Frente a este escenario de volatilidad energética, desde Systep recomiendan que las empresas revisen su exposición a los combustibles fósiles y analicen alternativas que reduzcan la dependencia de estos insumos. 

“Para aquellos clientes, cuyos suministros se encuentran indexados o dependen de los costos marginales o de los precios de combustibles fósiles, puede ser conveniente revisar la estructura de sus contratos de suministro. Asimismo, resulta recomendable evaluar la implementación de planes de eficiencia energética, analizar mecanismos de cobertura de precios y considerar oportunidades para incorporar contratos de largo plazo con generación renovable”, concluye Rudnick.

Contacto de prensa: Jaime Caro Abalos / jcaro@blackboard.cl / +56 9 6847 9079

Publicado el: 13 de Marzo de 2026 por Admin comunicadosya